El equipo Junior del Albacete Basket puso el broche de oro a una temporada perfecta ganando la fase final castellano-manchega disputada en Criptana.

Los albaceteños no quisieron dejar lugar a la duda desde el primer momento. Salieron  no solo a intentar romper el partido cuanto antes, sino también a intentar parar al MVP final del torneo, Antonio Boyero (La Roda) que llevaba unos números de escándalo hasta la final. Y decimos esto porque Baños se “encargo” de él durante gran parte del partido para intentar secar al mejor jugador del torneo. Las ayudas de sus compañeros en defensa también fueron esenciales y sobre todo el fondo de armario del Albacete Basket. Las rotaciones apenas se notan en la pista y eso hace que sea un rival muy difícil de batir.

Aún así Antonio Moya conocía de sobra a su rival y sabía que para ganar el partido había que plantear fuerza en el rebote y sobre todo darle mucha velocidad al partido, algo necesario para frenar a los verdinegros. Sobre todo no dejarles pensar. En varios momentos logró frenarles e incluso hubo un momento del partido donde a punto estuvieron de ponerse a solo 6 puntos de diferencia muy cerquita de los minutos finales al pitarle a los de Chemi Escudero una antideportiva. Pero los tiros libres no entraron y el triple posterior se falló. A partir de ahí ya no hubo vuelta de hoja. La victoria caía irremediablemente del lado del Albacete Basket, con un resultado final de 60-50.